lunes, 24 de septiembre de 2012

Tarde absurda en Udine

Cuando quedas a tomar un café después de las clases, lo que esperas es estar un ratillo hablando con tus compañeros, echarte alguna que otra risa y volver a casa sin nada especial que contar. Pues bueno, hoy ha pasado todo lo contrario.

Hemos decidido quedar a tomar un café después de las clases del curso intensivo de italiano, algo perfectamente normal. El tema es que la cosa se ha alargado un poco y al final también hemos comido. Bueno, hasta aquí todo normal. Tras unas cuantas horas de conversación ha salido el magnífico tema de la edad (nuestro grupo era muy heterogéneo en ese sentido). Helena, un adorable alemana comentaba que le daba "cosa" llegar a la edad de los 30, porque parecía que ahí se acababa tu juventud (todo esto en inglés). Tras nuestra filosófica conversación decidimos huir de ese sitio, pero justo cuando estábamos en ello, una señora que estaba en la mesa de al lado se ha acercado a nosotros, y mirando fijamente a Helena ha dicho: "Tengo algo que decir respecto a tu comentario anterior sobre los 30 años. No hay que preocuparse, la juventud vuelve otra vez a los 65". En ese momento todos fuimos absolutamente FANS de esa señora.

Cuando nos disponíamos a salir del bar muertos de risa por el comentario de la abuelita un grupo de tres señores italianos de 60 años empieza a hablar con nosotros y nos proponen quedarnos un rato más a cambio de invitarnos a un café. ¿Como rechazar una oferta así? Sin dudarlo ni un segundo, nos sentamos con ellos a practicar (por fin) nuestro italiano, que por cierto, es un desastre. La conversación fue clásica de "¿De dónde sois?" "¿Qué estudiáis?" etc. La mejor parte llega cuando uno de los señores simpáticos, emocionado por estar rodeado de 6 extrajeras (en este momento solo quedábamos chicas) decide ir a la barra y comprarnos una botella de vino de la región como regalo por ser los seres más simpáticos de la tierra.

Por supuesto, la tarde no podía terminar aquí. ¿Qué hacen un grupo de 4 estudiantes Erasmus (como veis el número de gente se va reduciendo) con una botella de vino regalada? La respuesta es clara: BEBÉRSELA. Así que, sin más dilación, hemos subido a mi casa (la más cercana a nuestra ubicación) y nos hemos pimplado la botellita de vino entre 4.

Situación final: dos alemanas, una francesa y una española, medio-borrachas (el vino era fuerte) en mi casa muriéndonos de la risa comentando nuestro "café después de las clases".

Conclusión: jamás digas que no a un café, nunca sabes como puede acabar. 


sábado, 15 de septiembre de 2012

El Italiano

"El italiano es muy fácil" "No te preocupes, allí te entenderás sin problemas" "No hace falta que aprendas nada antes de ir" "En dos días lo hablas sin problemas"... Mentira, mentira y MENTIRA!!! Siempre sospeché que estos tópicos eran falsos, pero no lo he visto realmente hasta que no he llegado aquí. Si, el italiano es un idioma muy fácil, pero no deja de ser un idioma. Para turismo, para pedir un helado o comida en un restaurante, es facilísimo. La cosa cambia cuando tienes que hacerte un número de teléfono, contratar internet o abrir una cuenta en el banco. Es en estas situaciones en las que te das cuenta de lo difícil que es hablar un idioma desde cero, aunque sea muy parecido a tu lengua materna. Lo que hace que no tengas problemas a pesar de todo no es el "idioma fácil", sino la gente amable. Lo que ha hecho que no tener ni idea de italiano sea una divertida aventura es que los italianos van ha hacer todo lo que esté en su mano para entenderse contigo, y no solo en sitios donde te intentan vender algo, sino también en administraciones públicas donde ellos no van a ganar nada por atenderte mejor o peor.

Todo el tema de los trámites iniciales de un año Erasmus en un idioma diferente al tuyo es una de las cosas donde más se puede aprender y convertirse en alguien más independiente. Es cuando te das cuenta que no puedes ir con tu padre o con tu madre a hacer esa cosa tan importante. Es cuando estás tu, y solo tu, para apañártelas con todo. Y es cuando te das cuenta de que puedes hacerlo sin problemas, el caso es que nunca lo habías intentado antes.

Il Friuli DOC

Al fin. Tras varios días intentando aclararme con el internet en este país, he podido tener una conexión decente (aunque habiendo perdido algo de dinero).

Bueno, ya es hora de que me deje de excusas y comience a contaros como es la vida en esta pequeña pero preciosa ciudad llamada Udine. Mi primera impresión de la ciudad no ha podido ser mejor. Solo el viaje en tren hasta aquí merece la pena, las vistas de los Alpes son espectaculares, y a tu alrededor vas viendo pequeños pueblecitos y te sientes como el mismísimo Marco.

Más allá de todo lo que os pueda contar a cerca de como es Udine (os iré poniendo fotos poco a poco), hay algo mucho mejor. Algo que yo no supe que existía hasta dos semanas antes de venir. Algo que es la mejor bienvenida a una ciudad que te pueden dar. Es... el FRIULI DOC. El Friuli DOC es el megafiestón de la región Friuli-Venezia-Giulia, de la cual Udine es capital. Bueno, pues resulta que aquí se monta una especie de feria del vino con un despliegue de medios gigante para ser una ciudad tan pequeña. Casetas de degustación de productos de la región, música popular, escenario con DJs por las noches. Vamos, que la lían parda. Esta fiesta ha hecho que todos los Erasmus que estábamos solos en nuestros pisos sin nadie con quien hablar saliésemos de nuestras habitaciones y fuésemos unos en busca de los otros. El caso es que el primer día del Friuli DOC nos plantamos tres alemanas y tres españoles de fiesta por las calles udinesas buscando el famosísimo coctail "AperolSpritz", una bebida alcohólica naranja muy extraña y muy barata que beben por aquí. Y con la cosa de que es barata, te pillas un pedo con la tontería...

De todas formas, hoy, sábado, va a ser el día principal de esta fiesta, así que mañana os contaré (si mi resaca me lo permite) todo lo que tenéis que saber sobre Friuli DOC.